Hablando Claro

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jueves, 14 de julio de 2011

Deposita Tu Carga Sobre Jehova y El Te Sostendra !!!




Salmo 55:22 Echa sobre Jehová tu carga y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.” 




Mateo 11.28 (RVR60)
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 




Como es una carga pesada, échala sobre la Omnipotencia. Ahora es tu carga, y te aplasta; pero cuando el Señor la tome, se convertirá en nada. Si todavía eres llamado a sostenerla, “él te sustentará.” Estará sobre ti, y no estará sobre ti. Serás sostenido de tal manera que la carga será una bendición. Pídele al Señor que intervenga y estarás muy erguido bajo ese peso que en sí mismo te doblegaría.
Nuestro principal temor es que nuestra prueba nos desvíe del sendero del deber; pero el Señor no tolerará eso nunca. Si somos justos delante de Él, Él no permitirá que nuestra aflicción nos mueva de nuestra posición. En Jesús, Él nos acepta como justos, y en Jesús, nos mantendrá así.
Y, ¿qué pasa con el momento presente? ¿Estás enfrentando solo la prueba de este día? ¿Tus pobres hombros han de ser lesionados por la carga opresiva? No seas tan insensato. Cuéntale al Señor todo acerca de tu dolor, y abandónalo todo en Él. No arrojes tu carga al suelo, para volver a cargarla; échala sobre el Señor, y déjala allí. Entonces caminarás en libertad como un creyente gozoso que ha sido librado de la carga, y cantarás las alabanzas de tu grandioso Cargador.

martes, 12 de julio de 2011

Dios Te Librara Siempre, Si Te Esfuerzas En Ser Piadoso




2 Pedro 2:9.Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” 


Los piadosos son tentados y probados. La fe que nunca es puesta a prueba, no es verdadera fe. Pero los piadosos son liberados de sus pruebas, y eso no por el azar, ni por agencias secundarias, sino por el propio Señor. Él asume personalmente el oficio de liberar a quienes confían en Él. Dios ama a los piadosos que le siguen, y Él tiene el propósito de saber dónde están, y cómo les va.
Algunas veces su camino parece ser un laberinto, y no pueden imaginar cómo habrán de escapar del peligro que los amenaza. Él sabe a quién liberar, y cuándo liberarlo, y cómo liberarlo. Él libera de la manera que es más provechosa para los piadosos, más aplastante para el tentador, y más glorificante para Él mismo. Podemos dejar el “cómo” al Señor, y contentarnos con regocijarnos en el hecho de que Él, de un modo o de otro, hará que Su propio pueblo supere todos los peligros, pruebas y tentaciones de esta vida mortal, para gloria de Su propia diestra.
En este día no me corresponde a mí fisgonear en los secretos de mi Señor, sino esperar Su tiempo pacientemente, sabiendo esto, que aunque no sé nada, mi Padre celestial sí lo sabe.

sábado, 9 de julio de 2011

Recuerda que no eres eterno, y que tu tiempo también llegara, ¿como Vives tu vida?



Romanos 13.11-12(RVR60)
11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 
12 La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 





El hermano Guillermo pasó por la cabaña del hermano Federico para caminar con él al culto. Corrían rumores de que había lobos salvajes en el bosque, así que el hermano Guillermo no quería caminar solo.
Cuando salió el hermano Federico de su cabaña llevaba un rifle cargado. El hermano Guillermo estaba escandalizado porque su iglesia no creía en portar armas por ningún motivo. Al entrar al bosque, dijo:
—Hermano Federico, veo que lleva su rifle.
—Así es, hermano —dijo Federico.
—Me parece que su rifle está cargado, hermano Federico.
—Sí, mi rifle está cargado, hermano Guillermo.
Guillermo detuvo a su compañero y lo miró de frente.
—Hermano Federico —dijo con firmeza— ¿no sabe usted que cuando se le acabe el tiempo, el Señor se lo llevará sea o no que tenga usted en sus manos un rifle para defenderse?
—Sí, lo sé, hermano.
—¿Entonces porque lleva hoy su rifle? —insistió el hermano Guillermo.
El hermano Federico sonrió:
—Por si acaso me encuentro con un lobo al que hoy se le acabó el tiempo.
Un día, tu paseo por el planeta Tierra llegará a su fin. Puedes ponerte el cinto de seguridad en el auto, evitar practicar el vuelo ala delta, el paracaidismo y el esquí. Puedes hacer millones de cosas para prolongar tu vida, pero no puedes evitar que llegue a su fin.
Te guste o no, las horas, los días, meses y años siguen pasando para cada uno de nosotros. Como no podemos espiar el calendario gigante de Dios en el cielo, no sabemos cuándo se nos acabará el tiempo. Puede ser dentro de 80 años, o dentro de 80 días o dentro de 80 minutos. Dios nos da a la mayoría muchos años, pero de lo único que podemos estar seguros es lo que dijo Pablo: “se acaba el tiempo”. No hay tiempo que perder.
Ahora es el momento de empezar a vivir del modo que Dios quiere que vivamos frente a nuestros amigos. Ellos necesitan ver al Cristo vivo en nosotros. ¿Por qué? Porque para ellos también va pasando el tiempo. El Hijo inmaculado de Dios se hizo humano para vivir entre nosotros. Es tiempo de dejarlo vivir a través de nosotros para poder mostrar a otros cómo es él ¡durante todo el tiempo que nos queda!